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2014-10-17

En defensa de la tauromaquia.

Por Sergio Zurita
Ahora que la tauromaquia ha sido prohibida en Cataluña, me llaman la atención la saña, la arrogancia y la hipocresía de los autoproclamados defensores de los animales. Sus argumentos parecen indestructibles. La crueldad contra los animales es algo que no debe permitirse, dicen. Y luego rematan, con los ojos inyectados de ira, que por qué no mejor me clavan banderillas y me pinchan los huevos a mí, o a cualquier otro que no esté de acuerdo con ellos.

En su discurso hay varios no conceptos. Es decir, afirmaciones que suenan coherentes y verdaderas, pero que realmente no lo son. Decir “no a la crueldad contra los animales” es como decir “no a la pobreza”. ¿Quién va a estar en contra? Nadie. Pero si yo digo que para acabar con la pobreza hay que abolir la propiedad privada, expulsar los capitales extranjeros y matar a todos los ricos (y las tres cosas se han hecho “por el bien” de muchos países) entonces habrá quien esté en contra.

Para hablar de crueldad hacia los animales, hay que ponernos de acuerdo sobre qué entendemos por crueldad.

Según Wikipedia, se es cruel “por indiferencia hacia el dolor ajeno”, y también “por la obtención de placer causando el sufrimiento de otros”. Entonces está clarísimo: sacar al ruedo a un toro, picarlo y luego matarlo para el disfrute de un público es un acto cruel. Esto es indiscutible.

El problema es que comerse unos tacos al pastor, una riñonada, una pechuga de pollo o un bistec, también es un acto de crueldad. A los cerdos, cabritos, pollos y reses que nos comemos también los mataron. Y cuando los mataron les dolió. Y somos indiferentes a ese dolor y gozamos comiéndonos a esos animales.

Todos los que comemos carne somos crueles. ¿No tan crueles como los taurinos? Entonces ya hablamos de grados de crueldad. ¿Quién es más cruel, alguien que se come sus jochos haciendo como que no son de animal, o un aficionado a la fiesta brava que disfruta ver morir a un toro?

Yo creo que en grado de crueldad, son iguales. Pero el carnívoro indiferente es, además de cruel, hipócrita. No está en contra de que maten a los animales, lo único que quiere es que no los maten en su presencia.

Hay gente que opina abiertamente que un animal vale más que un ser humano. El escritor Fernando Vallejo (La virgen de los sicarios, La puta de Babilonia) ha dicho: “el amor de mi vida son los animales”. Donó los 100 mil dólares del premio Rómulo Gallegos a una italiana que cuida perros famélicos. Ha hablado, como si se tratara de un genocidio, de los gritos de dolor de un cerdo que mataron en navidad cuando era niño.

Hasta aquí, Vallejo sólo parece un loquito, pero lean esta perla que escribió en Milenio:

“No sabes el desprecio tan grande que me producen los de las buenas conciencias; esto es, los hipócritas, los tartufos. Vivimos en un mundo inmoral de carnívoros y reprimidos sexuales. Ahora estos degenerados carnívoros y reprimidos sexuales resolvieron hacer de los curas pederastas los chivos expiatorios de su sociedad monstruosa. Los que hoy ponen el grito en el cielo porque un cura masturba a un muchachito son los mismos que se comen a los pollos, las vacas, a los cerdos, con la conciencia tranquila de buenos cristianos”.

Leyó usted bien: según Vallejo, cogerse a un niño es menos reprobable que comer carnitas. Él es sin duda el más repugnante de los animal lovers que yo conozco, pero hay otros que se le acercan. Hay una mujer que se besa en la boca con su perro, pero maltrata a la sirvienta. Esta misma mujer, cuyo nombre no menciono por no ser un personaje público, se para a medio periférico a salvar perritos, poniendo en riesgo la vida de los otros coductores y pasajeros.

Hoy, en el radio, oí a una catalana celebrando la prohibición de la tauromaquia en su tierra. “Se impusieron la razón y la compasión”, dijo entre vítores de sus compañeros de causa.

No se impusieron ni una ni la otra.

Para empezar, los toros que no participen en la fiesta brava en Cataluña serán corridos en otras regiones. Y si no hubiera tauromaquia en ningún lado, esos toros morirían en el rastro. Y como están hechos para la lidia, acabarían por extinguirse.

Para tener la razón, hay que responzabilizarse de pensar. Y los antitaurinos no se detuvieron a pensar ni un segundo. Acudieron al llamado del “no a la crueldad de la fiesta brava” como si fuera un dogma de fe.

No es razonable provocar que se extinga el animal que se quiere defender. Y no es compasivo mandarlos a morir a otro lado. Lo único que se impuso es la ignorancia y el populismo de personas que son fans de toros que han matado toreros, y que claman en Facebook que los toreros son “asesinos hijos de puta”.

En el ruedo, un torero tiene mucho qué perder. Hasta la vida. Los antitaurinos lo saben. Y se regodean viendo fotos de toreros volando por los aires. Los toreros se arriesgan voluntariamente a ser heridos y pueden morir. Cierto. Quienes obtienen placer a través de su sufrimiento son crueles. También cierto.

Si los toreros merecen crueldad, ¿qué merecerán los señores del rastro, que matan a los animales sin que estos puedan defenderse? ¿Son asesinos seriales? ¿Hay que lincharlos? ¿Y qué tal a los pescadores? ¿Acaso son menos crueles porque los peces no gritan?

Si usted considera criminal matar animales, vuélvase vegetariano ahora mismo. Pero entonces habría que preguntarse si no es también un acto de crueldad comerse los vegetales. ¿O que, la vida animal es superior a la vegetal? ¿Vida es vida, no?

Hacer que se prohiba algo solo porque no nos gusta es peligrosísimo para cualquier sociedad. Argumentando razón, compasión y derecho a la vida también se puede prohibir, por ejemplo, el aborto. Estar en contra de la tauromaquia debiera ser una decisión personal. A quien no le guste, que no vaya. Decir esto en Cataluña sería hablar a toro pasado. Pero en el resto del mundo aún hay tiempo de pensar.

2014-10-09

Capulina y el IPN

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil leyó la noticia en sus periódicos Milenio y La Razón. La Asamblea General Politécnica rechazó las respuestas de la secretaría de Gobernación y llamó a la comunidad estudiantil y a la sociedad en general a respaldar el paro indefinido de labores “que se prolongará hasta que se considere que se ha resuelto con claridad y seriedad”. Como lo oyen: los representantes de las 44 escuelas del Instituto Politécnico Nacional difundieron un comunicado en el cual afirman que la respuesta que les ofrece Miguel Ángel Osorio Chong “es imprecisa e incompleta y no está motivada ni fundamentada de forma adecuada”.

Gil caminó sobre la duela de cedro blanco y meditó: lo nunca visto. Gamés se había imaginado la escena, pero nunca pensó que se convirtiera en un hecho. Los alumnos del Politécnico rechazan la aceptación total de sus demandas por parte de la Secretaría de Gobernación. No queremos que se acepte lo que pedimos, si lo acepta el gobierno, rechazamos lo que pedimos hasta que el gobierno se oponga, ¿estamos? Aigoeei.

Todo es muy raro, el gobierno federal responde rápido, en un estrado en el cual se presenta el secretario de Gobernación. Allá arriba el secretario lee las demandas del movimiento y dos días después acepta sus peticiones. Gran victoria. Pues resulta que a 'chucha la bolsearon'. No aceptamos. Pero qué es lo que no aceptan, ¿acaso no admiten que sus demandas se cumplan? Para volverse loco.

Sin clases

Donovan Garrido, vocero del movimiento del IPN ha dicho: “llevamos menos de un mes sin clases, pero eso no es problema ya que el semestre no se pierde y podemos extenderlo hasta el 19 de diciembre”. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: diantres, pero ¿qué pedirán los muchachos del Poli, si sus demandas ya fueron aceptadas? Gran enigma metafísico: si rechazan sus demandas quiere decir que no estaban de acuerdo con lo que pedían. Vaya lío.

El documento que dieron a conocer en redes sociales “es resultado de una sesión de análisis y debate que se realizó en las instalaciones de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Casco de Santo Tomás”. Como diría el clásico: a pa' asambleita. Gil no da crédito y cobranza: se declara paro indefinido (no empiecen, ni que qué).

Oigan esto por piedad: “hoy los politécnicos hemos emprendido un duro camino en defensa de nuestros derechos, de la educación, pero sobre todo en defensa del desarrollo científico y tecnológico de México”. Uta. Empezamos pidiendo la renuncia de Yoloxóchitl y la abrogación de un reglamento educativo y de pronto ya estamos en el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Caracho.

Sólo Dios sabe

Gil se pregunta en qué momento los jóvenes dirigentes del movimiento politécnico cambiaron de camino: “las reformas estructurales que se han implementado en el país y se tratan de aplicar en nuestra institución, que afectan el desarrollo de la nación, han sido apartadas de la opinión y participación politécnica”. Pusí. Esta postura está a un paso de la defensa del petróleo y la soberanía, en contra del regalo de nuestro subsuelo a los zafios intereses extranjeros. Chachos, ¿qué pex? Todo esto parece como un episodio de Capulina, el campeón del humorismo blanco: nos han concedido todo, no nos parece correcto, queremos la retirada del neoliberalismo que humilla al ser humano: gori-gori-gori-gori. Capulina: regresa, algunos hablan y actúan en tu nombre.

Mientras tanto ocurrió algo inaudito: Emilio Chuayffet apareció en la vida pública y qué creen, la lectora y el lector, el secretario ofreció ¡una mesa de diálogo!, faltaba más. Incluso, el señor Emilio habló del movimiento politécnico y sus virtudes. Algo es algo, dijo un calvo y etcétera.

La máxima de Juvenal espetó dentro del ático de las frase célebres: “Confiar en todos es insensato; pero no confiar en nadie es sólo torpeza”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

2014-07-19

El principio de Dilbert (Fragmento)

Por Scott Adams, un genio, quien nos habla acerca de la mejor forma de afrontar una evaluación laboral.


ESCRIBA SUS PROPIOS LOGROS
 
 
 
Su jefe hará un ajuste «a la baja» cada vez que haga usted afirmaciones exageradas sobre sí

mismo acerca de su aportación a la evaluación. Afortunadamente, el jefe «vuela a ciegas» y

no tiene forma de saber cuántos puntos debe quitarle. Por tanto, y lógicamente, su mejor

estrategia debe consistir en mentir como un vendedor de zapatos que sea fetichista con los
pies.


A continuación se incluyen algunas frases recomendadas que he utilizado en mis

propias evaluaciones a lo largo de los años, agrupadas por categorías de tendencias. Han

sido redactadas de tal modo que el jefe sólo tenga que firmarlas, evitándole así la necesidad

de pensar y preocuparse por nada.
 

¿Demuestra el empleado capacidad de trabajo en equipo?
 
 
 
A Scott le encantan sus compañeros tanto como se aprecia a sí mismo, aunque sin

la misma intensa atracción física. Si se crea un equipo, Scott siempre formará parte de él,

aunque sólo sea en espíritu o simplemente haciendo suyo el éxito del equipo. Esa

constituye la clase de compañero de equipo que es.
 
¿Tiene el empleado habilidades de comunicación?
 
 
 
Scott es fluido en diecisiete idiomas, incluido ese idioma africano de sonido chasqueante,

que combina con el código Morse para matar dos pájaros de un tiro.
 
¿Demuestra el empleado suficiente atención por el cliente?
 
 
 
Nadie atiende más intensamente a los clientes que Scott. En ocasiones, eso hace

que el cliente se ponga nervioso, sobre todo cuando son mujeres, pero estamos

convencidos de que les gusta.
 
¿Demuestra el empleado habilidades de liderazgo?
 
 
 
Scott es un líder natural. La gente lo sigue allí donde vaya, y también lo observan.

Algunos dicen que Scott es un paranoico, pero no, eso es liderazgo.
 
¿Ejemplifica y fomenta el empleado el comportamiento ético?
 
 
 
Oh, desde luego, y a lo grande. Por ejemplo, nunca exageraría sus logros en un

intento por inflar de un modo poco ético su salario hasta el nivel de otros «comparables

en el mercado», de los que no deja de enterarse.
 
¿Impone el empleado altas expectativas y estándares?
 
 
 
Los estándares de Scott son tan altos que desprecia al puñado de haraganes que le

rodean, los llamados compañeros. Tampoco tiene en mucha consideración a los clientes,

que aparentemente no se han tomado el tiempo para comparar precios y calidades.

Las expectativas de Scott son muy elevadas. A menudo ha expresado su objetivo de

evolucionar hasta convertirse en energía pura y señor supremo del universo. Aún le queda

un largo camino por recorrer, pero su pérdida de cabello es una señal clara de que se está

produciendo una especie de aceleración rápida.
 
¿Potencia la participación de los demás?
 
 
 
Scott capacita a todos aquellos que le rodean, encargándoles la realización del

trabajo que le correspondería hacer a él siempre que observa que sus compañeros no

parecen estar, en su opinión, suficientemente ocupados. A veces encarga todo su trabajo a

otros y tiene que inventarse unas pocas cosas más para que todo el mundo tenga algo que

hacer. Sus compañeros no podrían sentirse más felices, ya que de este modo se sienten

capacitados.


¿Establece el empleado alguna prioridad?
 
 
 
Scott conoce bien sus prioridades. Cuando yo (su jefe débil y poco atractivo) le

pedí que contribuyera a realizar esta evaluación, colgó de inmediato el teléfono mientras

estaba atendiendo a su mejor cliente, y saltó sobre el teclado de la computadora como una

pantera.

 
¿Comprende el empleado la visión de la compañía?
 
 
 
Scott es la única persona que ha «visto» realmente la visión de la compañía.

Afirma que se le apareció una noche en el bosque y que le resulta «difícil explicarla»,

pero que la reconoce en cuanto la ve. También regresó con algunos «mandamientos»

tallados por Dios en una roca plana (en nota no relacionada con lo anterior, cabe decir que

Scott disfruta de una excelente capacidad para escribir, basada en la observación de que

es casi exactamente como la de Dios).
 
 
Resumen de rendimiento
 
 
 
Scott es mi héroe. Mi sueño consiste en parecerme todo lo que pueda a él. En

ocasiones, le sigo a hurtadillas y me compro las mismas prendas de ropa que él se

compra. De vez en cuando, revuelvo su basura para aprender más de su estilo de vida. En

cierta ocasión pude observar que caminaba sobre las aguas de un lago para curar a un

cisne herido. Es el amor personificado.
 

2014-06-17

Del Himno Nacional de Honduras.

"El Himno Nacional de Honduras fue escrito por el poeta Augusto Constancio Coello Estévez y musicalizado por Carlos Hartling. El himno fue decretado como oficial, por decreto ejecutivo número 42 del 13 de noviembre de 1915." Wikipedia.


 Resulta que en los actos oficiales se canta una versión corta que consiste de un coro muy soso y de esta impresionante estrofa (La VI, también tomada de Wikipedia) :

 Por guardar ese emblema divino
marcharemos ¡Oh patria! a la muerte; 
generosa será nuestra suerte 
si morimos pensando en tu amor. 

 Defendiendo tu santa bandera, 
y en tus pliegues gloriosos cubiertos, 
serán muchos, Honduras, tus muertos, 
pero todos caerán con honor.

Muy bélico, pero me ha gustado mucho.

2014-03-11

Dejad en paz a los indios - I

Antropología relativista
El relativismo cultural, iniciado con el presente siglo por Franz Boas, y llevado a su peor abismo por Margaret Mead, establece que todas las culturas son igualmente válidas; lo cual, en principio, suena bien y hasta decente y democrático, sobre todo en los cafés de las grandes ciudades, con un suéter cuello-de-tortuga "bohemio"... de cashmir. Dicen que tan bello es un kimono de seda, bordado con hilo de plata, como una falda amazónica de palma trenzada; un plato de porcelana china se equipara en todo a uno de barro negro de Oaxaca; la calidad en un lied de Schubert y en un canto maorí es la misma, sólo cambia la cultura y por tanto el gusto. Tonterías semejantes y aun peores nos heredó la mala conciencia europea y estadunidense.
Pero hay culturas inferiores y superiores. Sin remedio las hay desde el punto de vista de sus resultados, pues se distinguen por un solo elemento y uno solo: si la prueba del suflé es comerlo, la de la cultura no es lo que nos cuenten de ella, sino la calidad de vida que produce en quienes padecen o gozan esa cultura.
Benevolencia para el débil
En todo el mundo, los adultos nos tratamos considerando que no es injusto sacar ventaja de un mayor conocimiento o habilidad. Si alguien vende un auto a mitad de precio, lo compramos sin más. No ocurre así cuando tratamos con niños. Debemos entonces informarles que nos están vendiendo muy barato su triciclo. Quien no lo hace es un canalla. Lo mismo ocurre en nuestro trato con los indios: mestizos y blancos los "roban", los "engañan". Por lo visto, quien compra huipiles para venderlos a las güeras universitarias que los usan, es el único comerciante que no debe buscar el mejor precio. Esta concepción paternalista encubre un racismo que no osa decir su nombre: el indio es infantil. Por lo mismo, los adultos deben protegerlo. Hoy, la discusión en torno de los indígenas ha derivado en preocupación blanca y mestiza por el futuro de los indios. Algunos los asesoran, otros prevén resultados contraproducentes en caso de aceptar las demandas indígenas. Otros decimos: legislemos como piden, hasta donde lo permita el marco legal, y que corran con suerte el próximo milenio. ¿Plantearon demandas erróneas? Ya están grandecitos.
La maldad externa
Desean proteger su cultura, como cualquier otro pueblo. Es normal. Ahora que, dicho aquí entre nosotros, están como están debido a sus culturas. Esto es, están aislados, pobres, enfermos, analfabetas y miden 1.10 debido a que conservaron una cultura que esos resultados produce. "Y en las pupilas de Ramona, el dolor y la rabia por cinco siglos de agravios", dijimos porque es chic pedirles perdón, pero nosotros no les hemos hecho nada que no nos hagamos entre nosotros mismos: robarnos, matarnos, engañarnos. Y aquí estamos. No es la maldad del no-indio, sino los usos y costumbres indias lo que produce la miseria de esos pueblos. Crearon un idioma, pero no un alfabeto para escribirlo; tienen una medicina propia, vista por muchos güeros del new age como superior, sistemas de agricultura predicadas por ciertos gurús como más afines con la naturaleza, métodos de construcción propios, formas de alimentación, ropa, música, bailes. El resultado es ignorancia y pobreza.
Que siempre no
Hay rechazo al cambio en todas las comunidades y en todas las culturas. China logró encerrarse tras la más grande muralla, a otras culturas les ha bastado una geografía de naturales murallas y por lo mismo no tuvieron que aprender ni siquiera a construirlas, les bastó con ríos, selvas y montañas para aislarse. "Nosotros los aislamos", grita el coro paternalista. Falso. Los olvidamos, que es distinto, y nada tiene de malo, salvo que nos olvide papá. Deben ir predicadores a mostrarles que existe otro mundo. Ahora nos dice Ramona que quieren vivir como humanos. Viven como humanos, como los humanos que han elegido ser. Es únicamente en comparación con la cultura nacional como se descubren a sí mismos miserables. El indígena de las profundidades amazónicas no vive en la miseria mientras no conoce sino su propia cultura, en la que es rico el que tiene la mejor casa de vara y lodo. Orgulloso en la selva de su traje de emperador y de su riqueza en pescado y mandioca, descubre que va desnudo sólo cuando conoce la cultura nacional brasileña y los hoteles de Copacabana en algún viaje promovido por indigenistas. Otro tanto ocurre con los nuestros.
Transfugas
No todos son felices con sus usos y costumbres. Algunos intentan modificarlas dentro de sus propias comunidades, pero éstas se resisten, como ocurre en cualquier cultura, y son en ocasiones sometidos a los castigos prescritos por tales usos y costumbres. Algunos se disciplinan, como ocurre donde quiera, otros se marchan con distintos rumbos. Entre los que abandonan la comunidad indígena, hay dos notorias diferencias: el indígena que llega a la ciudad y se emplea de mesero, de mesera, de sirvienta, uno sube a capitán y a gerente, otra es mayora de cocina, para lo cual debieron aprender español aceptable y vestir como el negocio manda. Los indigenistas, casi todos güeros, los consideran traidores. Y por otra parte hay los que, acordes con lo mandatos indigenistas, conservan su identidad y su ropa típica para venden muñecas artesanales en la calle, o pedir limosna en un idioma que nadie entiende.
Hipótesis
Yo, un eurocentrista sin remedio, prefiero las vajillas de SŠvres, los trajes Armani, las corbatas Zegna, los vaqueros liváis, los amplificadores Carver, el Edipo Rey de Stravinsky y el Génesis, tanto como me parece aburrido y confuso el Popol Vuh maya (escrito por frailes españoles, digo) o desafinados los carrizos andinos. Creo, de verdad lo creo, que también los indios. Véanlos, si no, para dolor de los indigenistas, abandonar con gusto cuanto los hizo miserables, lo peor de su cultura, en primer término, y buscar el rescate de lo rescatable, como su idioma y su poesía.

publicado el 28 de octubre de 1996 en «La Jornada»
columna: «la ciencia en la calle»

Luis González de Alba.

2014-02-04

No para indios

Fernando Escalante Gonzalbo
 
En marzo pasado un tribunal de Mumbai autorizó a la compañía india Natco Pharma Ltd. a producir y comercializar como genérico el principio activo de Nexavar, de Bayer. Los abogados de Bayer de inmediato presentaron un recurso para impedirlo —propiedad intelectual. El tribunal superior de Mumbai desestimó sus argumentos, y confirmó el fallo.

Nexavar es un fármaco que se emplea contra el cáncer de mama, eficaz también para combatir el cáncer de riñón y de hígado. En la India, el tratamiento con la etiqueta deBayer cuesta 96,000 dólares al año, por paciente. Natco ofrece el mismo tratamiento por unos 2,000 dólares al año. Parece una enormidad, es un asunto casi de rutina. La reacción del director ejecutivo, Marjin Dekkers, puso el asunto en las primeras planas. Furioso, en una entrevista para Bloomberg Businessweek , dijo que la decisión del tribunal era “sencillamente un robo”, y remachó: “Nosotros no creamos este medicamento para los indios, sino para los pacientes occidentales que pueden pagarlo”.

Seguramente era lo que estaba en el pizarrón cuando en la sala de juntas jugaron al juego de Misión, Visión y Valores. Pero queda feo, y la India es un mercado de mil doscientos millones de personas —que no es tan irrelevante a fin de cuentas. Salió por eso el señor Dekkers a disculparse sin disculparse del todo. Dijo que lamentaba que su expresión “hubiese salido a la luz” de una manera que él no pretendía, y después puso el disco: “como compañía queremos mejorar la salud y calidad de vida de las personas, independientemente de su origen o ingresos”. Es indudable, los ingresos sólo importan para pagar las medicinas, Bayer tiene la mejor voluntad de venderlas a quien sea. A continuación, la amenaza que es ya habitual: si no se protege la propiedad intelectual, es decir, si no les permiten cobrar lo que quieran, no habrá investigación, no habrá nuevos medicamentos, y “sin nuevos medicamentos, tanto las personas de los países en desarrollo como las de otros más prósperos sufrirán”. Si suena a extorsión es porque es una forma de extorsión.

Las farmacéuticas suelen argumentar que necesitan poner esos precios de escándalo a los nuevos medicamentos porque tienen que pagar por la investigación para desarrollarlos; por eso, la interferencia de los gobiernos para controlar los precios amenaza la innovación. Puesto así, parece razonable —es un problema de proporciones. Veamos. Las empresas estimaron hace algunos años que el costo de investigación para cada medicamento nuevo era de 802 millones de dólares. El fundamento era un único artículo de la Universidad de Tufts, financiado por las compañías farmacéuticas, a partir de información confidencial suministrada por ellas mismas. Quienes han tratado de verificar la cifra a partir de información pública no suman más de 200 millones, sin contar con que el gasto en investigación es deducible de impuestos.

Pero hay otros problemas. Las empresas suelen incluir en el rubro de Investigación y Desarrollo gastos que son en realidad de mercadotecnia. Aparte de eso, hasta un 25 por ciento de las pruebas clínicas que realizan son estudios de Fase IV, es decir, estudios sobre medicamentos que ya están en el mercado: para buscar nuevos usos posibles, para inducir a los médicos a recetarlos mediante fingidos estudios de control, o para imaginar modificaciones que permitan renovar la patente para un medicamento “mejorado”. Publicaciones, seminarios, programas de televisión, las farmacéuticas disfrazan su publicidad como investigación —sobre todo con análisis clínicos propios, prácticamente sin reglas. O sea, que no sabemos cuánto cuesta en realidad la investigación para ofrecer un nuevo medicamento.

Algo más. Toda la investigación básica, que sirve de base para el desarrollo de las medicinas, se hace en instituciones públicas, en laboratorios públicos, o en universidades, con financiamiento público. La ventolera neoliberal de las últimas décadas, con el empeño de que el conocimiento acredite su utilidad mediante vínculos con el “sector productivo”, insta a los investigadores a que vendan sus patentes a las grandes empresas —con el resultado de que todo es en apariencia privado. Y no. Algunos casos son escandalosos, como la investigación sobre el SIDA, o sobre los usos del Taxol para combatir el cáncer, estudiado durante décadas en centros públicos —y patentado por Bristol-Meyer Squibbs. Además, empiezan a patentarse productos del conocimiento, de la investigación biomédica más elemental: el efecto de determinadas proteínas, la función de alguno de los genes, todo lo que antes hubiese sido patrimonio de la humanidad es ya patentable, y está patentado. Y están los casos de fraude descarado, medicamentos inútiles, pero ésa es otra historia.

Tenemos que ajustar la lente para mirar a las farmacéuticas —no son empresas como otras cualesquiera, no son centros de investigación. El eje de su operación es el mecanismo por el cual pueden parasitar conocimiento generado mediante recursos públicos, de numerosos países, patentarlo, y venderlo de nuevo los sistemas de salud pública. Algo no cuadra del todo.

2014-01-26

La encuesta de cultura

Gil Gamés
Gil leyó en sus periódicos que la Encuesta Nacional de Consumo Cultural se presentaba al público. Eduardo Sojo, director del Instituto Nacional de Estadística y Geografía se encargó de dar a conocer la encuesta. Gamés recibió el correo con el contenido del estudio y puso manos a la obra, una obra muy negra, por cierto. “Se puede decir con absoluta certeza que éste es el estudio más serio y completo hasta ahora”, dijo Sojo. Ya empezaron los problemas, farfulló Gamés: ¿absoluta certeza? Ni Dios padre, en caso de que existiera, pero en fin, masculló Gamés, no seamos roñosos.

Desde luego, la encuesta tiene muchísima tela de donde cortar, pero Gamés quiere detenerse en un punto que llamó poderosamente su atención (ya quedamos en que la atención tiene que ser llamada con poder). El inciso se llama “Sitios y eventos culturales seleccionados”. En esta canasta se incluyeron teatros, cines, centros históricos y religiosos, sitios arqueológicos, parques naturales, museos, bibliotecas, hemerotecas. O sea, la Basílica de Guadalupe el 12 de diciembre fue considerada una actividad cultural. Anjá. Y si una familia se lleva una canasta con sándwiches al parque Loreto y Peña Pobre, también, gran actividad cultural que enriquece el espíritu. Lo malo de que las encuestas las hagan hombres y mujeres que no tienen una idea de lo que es una actividad cultural es que consideran un partido de futbol un gran momento del espíritu. Señores: ustedes han confundido tiempo libre con cultura.

Dice el estudio: “Revisando la información en valores monetarios recabada mediante la encuesta, se puede observar que el monto de las erogaciones por el disfrute de las prácticas culturales es superior a los 30 mil millones de pesos y se observa que son los hombres quienes realizan el 56% de dicho gasto, mientras que las mujeres ejercen el 44%”. Anjá, sí, cómo no. Gil no necesita ser Schumpeter para asegurar que con una cifra así de gasto en bienes culturales, se agotarían ediciones, el cine mexicano sería un potosí, el teatro llenaría salas como en Londres, en fon. De verdad: ¿a dónde querían llegar? Si se trataba de gastarse 14 millones de pesos había formas más rápidas y menos tortuosas.

En el subtítulo “Fiestas Tradicionales” dice esta extraña encuesta: “Como parte de las necesidades de información para la caracterización de la cuenta satélite de cultura en la medición de hogares, y como una característica particular de las manifestaciones culturales del país, se encuentran las fiestas tradicionales, ya sean religiosas, cívicas o patrias, o bien carnavales”. Así las cosas (muletilla de poca monta), debieron incluir el consumo de telenovelas, los programas de la farándula y las misas, que de hecho están incluidas.

Les faltó el consumo de ate con queso, el baile de los viejitos, los voladores de Papantla y el sarape de Saltillo como momentos culminantes del consumo cultural mexicano. ¿Qué es cultura?, según estos encuestólogos presenciar un Cruz Azul-América, desde luego el costo de la entrada al estadio se contabilizará como un consumo cultural.

¿Más cultura? La feria de San Marcos, los palenques (cierren las puertas, señores) y el carnaval de Veracruz. Todos ellos muy divertidos y culturales. Nadie puede negar las características digamos culturales de estas ferias cívicas, pero incluirlos como parte del consumo es un abuso, una muestra de ignorancia, oh, sí. Se podrían gastar otros 14 millones de pesos del presupuesto para definir el concepto de cultura. Por lo que ha leído Gilga, esta encuesta ha sido como jugar a la gallina ciega: frío, frío, no me alcanzas, ¡atrás de ti!

La sentencia de Ortega y Gasset espetó dentro del ático: “La máxima especialización equivale a la máxima incultura”.

Gil s’en vail 

gil.games@razon.com.mx

Twitter: @GilGamesX

2013-09-04

La crítica del PAN a la economía

Pablo Hiriart
 
Los resultados de los primeros nueve meses de gobierno en materia económica son malos, pero afirmar que con el priismo han vuelto las crisis económicas es un acto de propaganda.

Y cuando la acusación viene de labios de un diputado panista, raya en el cinismo.

Va mal la economía y va mal la seguridad.

Van mal porque no han mejorado como se esperaba, pero no se encuentran en el estado calamitoso en que estaban durante el gobierno anterior.

En seguridad, el equipo calderonista no explicó nunca cómo fue que los homicidios dolosos se dispararon en 500 por ciento durante su administración.

Entregaron un país bañado en sangre. Sin respeto por la vida y la autoridad.

Ahora hablan como si ellos hubieran estado en Marte y se encontraron, de golpe, con una gravísima situación.

Algunos dicen que aumentaron los asesinatos porque ahí sí se combatió a los criminales. Qué extraña lógica.

En el bienio 2006-2008, sin crisis económica internacional, el número de pobres extremos creció en 5.5 millones de mexicanos, como le recordó Josefina Vázquez Mota a Ernesto Cordero en el primer debate por la candidatura a la Presidencia.

Sólo falta que, con la misma lógica con que justifican el brinco de la criminalidad, digan que aumentaron los pobres extremos porque Calderón sí combatió a la pobreza de verdad.

El PAN no tiene autoridad moral para gritonear contra el manejo de la economía de estos primeros nueve meses, como hizo en tribuna, el 1 de diciembre, el coordinador de los diputados blanquiazules, Luis Alberto Villarreal.

Nuestra economía va mal, como va mal la economía de todos los países emergentes. Por eso se necesitan reformas que detonen crecimiento, además de ajustar las decisiones que no funcionaron al arranque del sexenio.

La crítica de Villarreal se funda en que para el presente año sólo se va a crecer 1.81 por ciento (si bien nos va).

Y olvida que el crecimiento promedio en todo el sexenio de Felipe Calderón fue de 1.86 por ciento.

Los resultados económicos del gobierno anterior son los peores de los últimos cuatro sexenios.

Con Carlos Salinas la economía creció a un promedio de 3.90 por ciento anual. Con Zedillo a 3.67 por ciento. Con Fox a 2.13 y con Calderón a 1.86 por ciento.

¿A cuento de qué vienen los gritos del diputado Villarreal en la tribuna de San Lázaro?

En los seis años del gobierno anterior el poder adquisitivo del salario cayó 28 por ciento, y la pobreza extrema subió 26 por ciento, según los datos de Coneval entregados en diciembre de 2012.

Y el ingreso laboral per cápita de los mexicanos aumentó sólo 1.6 por ciento en el sexenio anterior, mientras la canasta alimentaria se elevó 43 por ciento.

Por eso perdieron las elecciones. Por eso tendrían que mostrarse un poco más humildes a la hora de las comparaciones, pues tienen razones de sobra para ello.

phl@razon.com.mx

Twitter: @PabloHiriart

2013-08-03

Casi el Apocalipsis

Fernando Escalante Gonzalbo
 
La semana pasada publicó The Economist un eufórico réquiem por las universidades titulado “El ataque de los MOOCs”. En resumen, la idea es que la multiplicación de los Cursos en Línea Masivos y Abiertos (por sus siglas en inglés, MOOC), es una amenaza letal para las viejas universidades —que ya están puestas contra la pared.

Es un texto ejemplar, que lo tiene todo. Para empezar, la pose de rebeldía juvenil que ha adoptado la derecha de los últimos treinta años, también el tono populista, agresivamente antiintelectual, y una fatuidad muy característica del habla neoliberal. Según la revista, las “universidades tradicionales” están “espantadas” por el aumento de los nuevos cursos en línea; “tradicional” significa malo, de modo que uno tiene que alegrarse con la noticia, y hasta reírse un poco.

El artículo se ilustra con una caricatura que es una joya de la demagogia. Dos ancianos repelentes: narigudos, cegatos, calvos, de toga y birrete, en las puertas de un castillo, saltan asustados ante una linda niñita con un iPad, del que salen dos manos para ponerle un birrete en la cabeza. Está claro que ese par de vejucos pedantes se tienen muy merecida cualquier cosa que les pase. Y es un gusto ver cómo los ha vencido la niñita, dejándolos para la basura: no los necesita para nada, porque ¡ya tiene un iPad! El texto no tiene muchos más matices.

La moraleja está dicha en el antetítulo, repetida en el primer párrafo: “Marcas universitarias construidas a veces a lo largo de varios siglos se han visto forzadas a contemplar la posibilidad de que la tecnología de la información rápidamente va a hacer que su modelo de negocio resulte obsoleto”. Es el lenguaje del Economist en toda su gloria. Nada en la información del artículo permite decir eso, salvo como conjetura puramente especulativa: hay portales de MOOCs, con inversiones millonarias, algunos asociados a decenas de universidades, nadie sabe cómo será el nuevo mercado de la educación superior, algunos piensan que bajarán los precios, otros dicen que no, pero la revista lo tiene claro y no se para en barras, adiós a los vejucos.

Es muy elocuente la alegría con que hablan de la destrucción de cosas construidas durante siglos, la prisa que tienen, el entusiasmo verdaderamente feroz que les inspira la idea del mercado.

Me cuesta trabajo entender el argumento. Acaso porque no hay —se suple a base de desplantes. Vamos a ver. La educación a distancia se inventó hace mucho tiempo, siempre ha sido mucho más barata, como es natural, y no ha sido nunca una amenaza para ninguna universidad. Las grandes tienen con frecuencia su propia división dedicada a eso. Es más, quien quisiera aprender cualquier materia, carreras enteras, ha tenido siempre a mano los libros —gratis, en las bibliotecas. Y sin duda es más interesante, más sustanciosa, la lectura que una sesión de clase, en vivo o en video. La novedad sólo consiste en la tecnología, en que ahora se pueden grabar muchas horas de televisión, de profesores dando sus clases, y bases de datos, fondos de lectura. Es la educación a distancia con los medios técnicos de hoy, ¿por qué eso hace que “las torres de marfil se cimbren hasta sus cimientos”?

El pequeño problema del financiamiento de esas plataformas de MOOCs se resuelve de un plumazo, con la publicidad: “Los anuncios han sostenido a la radio y la televisión, ¿por qué no a la educación? Hay mucho esnobismo desubicado en la educación con respecto a la publicidad”. Ahí queda eso. A mí sí me conmueve ese liberalismo macho, que llama a las cosas por su nombre y no se arredra ante nada —si se piensa un poco, el cielo es el límite. El otro pequeño problema, que los cursos tienen que impartirlos profesores, y que alguien tiene que acreditarlos, y pagar su sueldo, es decir, el pequeño problema de que los MOOCs dependen de las universidades, ese se resuelve por la vía rápida de no plantearlo.

El verdadero problema es la idea que se hacen los redactores del Economist acerca de la universidad. Por lo visto, piensan que es un negocio que consiste en que unos señores que saben mucho cobran por platicar, por contarles a otros eso que saben. De modo que si esas pláticas pueden verse en la tele, la universidad no tiene razón de ser ni modo de sobrevivir: ¿quién va a pagar por lo que puede obtener gratis? Algo así. No veo ni cómo empezar a discutir con eso.

Digamos, por no dejar, que es obvio que las nuevas tecnologías son utilísimas para la educación superior, y los cursos en línea abren oportunidades apasionantes. Pero es igualmente obvio que esos “proveedores de contenidos” que ofrecen “mejorar la experiencia del consumidor” y bajar los precios, no van a sustituir a las universidades —que son otra cosa, y hacen otras cosas. Y tienen un “modelo de negocio” mucho más resistente, porque no es un “modelo de negocio”.

2013-01-26

Planeta gemelo

Gil Gamés
Repantigado en el mullido sillón de su amplísimo estudio, Gil estaba leyendo sus periódicos y cayó en una oquedad del conocimiento. Los especialistas de la NASA han visto a lo lejos al planeta KOI 172.02, una esfera 1.5 mayor que la Tierra, que se encuentra ubicado a una distancia equivalente a las tres cuartas partes de la distancia que separa a nuestro planeta del Sol. Cuidado, no se inquieten, pero sí pónganse nerviosones: ese planeta gemelo de la Tierra está dentro de la vía láctea y podría tener agua en la superficie. Aiwey.

Vean, oigan: el planeta de marras, oh sí, fue hallado por el telescopio espacial Kepler que orbita alrededor del Sol en busca de estrellas y planetas similares al nuestro. Gil no sabe mentir, el hallazgo del planeta gemelo lo realizó, muy al principio, un grupo de astrónomos de Puerto Rico: Qué ve tú allá en la bóveda? Una efera grande como la Tierra. Para mí qu’e la Tierra ‘e la mima.

Abel Méndez, astrónomo puertorriqueño, afirma que “la humanidad tendrá que replantearse su lugar en el espacio. Será la mayor aventura del hombre. Se han encontrado planetas similares a la Tierra, en tamaño, temperatura y distancia con su estrella madre, pero no iguales”. ¿Cómo la ven? Sin ablur (sí, dice ablur).

Pues bien, Gil ha visto al planeta gemelo y lo primero que ha visto es que en ese mundo no hay el espacio ocupado por México. En su lugar no hay nada, ni la península de Yucatán, ni Baja norte o sur, no un golfito de México. Entonces no es tan gemelo, ¿estamos? Por cierto, resulta que ese planeta tarda 242 días en darle una vuelta al Sol. Años de 242 días, lo que Gamés necesitaba desde hace años de 365.

Los reportes más audaces informan que el planeta gemelo está fuera del Sistema Solar, pero se asemeja muchísimo a la Tierra, un lugar donde incluso habría vida. Trancuilos, lo más que puede ocurrirnos es que encontremos a un PRD transformado de verdad en partido socialdemócrata, al PRI en el mismo PRI, eso no cambia ni con la guerra de los mundos, y a un PAN a la espera de regresar al poder cien años después de su paso por la presidencia de México.

La verdad es que el planeta gemelo le ha puesto los pelos de punta a Gil. De sólo imaginar que México tendría otra fisonomía, Gamés tiembla. ¿Habría una Elba Esther Gordillo en el planeta gemelo? No seamos roñosos, de pronto en ese planeta, la maestra es la Presidenta del México de la Tierra gemela. Cierto, Gilga se la prolongó durísimo.

La verdad, los que se quieran mudar al planeta gemelo de la Tierra pueden hacerlo. Gamés les advierte, sin afán de molestar, que allá Liópez ganó la presidencia de la República del México gemelo, y con ellos no hay tu tía. En ese mundo, no existe el Glenfiddich, los connacionales sólo beben ron Canaima; Benedetti obtuvo allá el Premio Nobel de Literatura, como lo oyen. El himno oficial de aquel país lo compusieron los violines de Villafontana y la bandera nacional no es otra que la del equipo América de futbol. A México se le conoce en el mundo gemelo como Territorio Telcel. Dicho lo cual, ustedes deciden si se mudan o se quedan.

Se sabe: los viernes Gil toma la copa con amigos verdaderos. Mientras los camareros, oh sí, se acercan con las bandejas de whisky Glenfiddich 15 años, Gamés pondrá a circular la máxima de Borges que espeta a todo lo largo y ancho del mantel: “La paternidad y los espejos son abominables porque multiplican el número de los hombres”.

Gil s’en va

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2012-12-13

Al pie del abismo

Gil Gamés
 
En la barra de un bar (ba-ba) de la costa, a la sombra de una palapa protectora, Gil investigaba el calendario maya. En él se encuentra el misterio del abismo. La rueda del tiempo maya es clara como el agua simple: el acoplamiento de Tzolkín, el calendario ritual de 260 días, con el año ordinario de 365 días, Haab, produce algo muy fuerte de ruedas calendáricas muy cañonas, como si en el Instituto de Astronomía Maya hubiera sido nombrado Paco Ignacio Taibo II.

La explicación y las imágenes del juego de pelota sorprendieron a Gamés por su complejidad, severidad (ad-ad) y dureza. La lucha de los contrarios cósmicos, hagan de cuenta Liópez y Salinas, o la Luna y el Sol, o la noche y el día. Gracias a este juego, que nada tiene que ver con el futbol, los astros existen todavía en la bóveda celeste.

Dos equipos en la mitad de la cancha, un servicio desde el fondo impulsado con la cadera. Cuando los contrincantes no respondían el saque se marcaba a favor del contrario. Al parecer, el tanto logrado cuando la pelota pasaba por el aro era imposible; si ocurría, se consideraba algo extraordinario. Sí, los mayas fueron los precursores del futbol italiano, con la diferencia de que a los italianos los convierten en modelos de Armani y a los mayas los liquidaban en la piedra de los sacrificios y les sacaban el corazón como en un bolero de los de antes: toma ese puñal, ábreme las venas, en fin.

La escritura maya tiene grifos, perdón, glifos, cada uno de los cuales consta de un elemento principal y varios secundarios o afijos. Aiwey. Este conjunto es un cartucho, la unión de varios cartuchos forman un texto. En la Riviera Maya se afirma que Volpi escribe con cartuchos quemados, pero nadie lo ha demostrado. Ciertamente, los mayas escribían en códices elaborados con tiras de corteza o cortázar, mju.

No hay una explicación lógica para la desaparición de semejante civilización (ción-ción-ción). La hipótesis que toma fuerza revela el hecho dramático de la desaparición del IFE de la época. Sí, los mayas avanzaron tanto y tan bien que crearon un IFE dirigido en sus momentos de auge por un Woldenberg maya y luego, en declive, por un Ugalde de Cobá.

Pero no nos desviemos. El mundo tocará a su fin de la misma forma en que desaparecieron los mayas y sus ciudades quedaron perdidas en los fuegos de la selva. ¿Por qué los mayas sabían de esa desaparición futura? Muy sencillo: un día Pakal despertó crudísimo y se asomó al observatorio de su pirámide. Uta, pensó, esto ya valió. Es importante hacer notar que en ese tiempo no había Alka Seltzer. En el 2012, meditó Pakal, se revienta el equilibrio. Por estas razones, se espera el fin del mundo. ¿Nada los convence?

Gil caminó por la playa de arena blanca ensimismado en sus pensamientos del fin del mundo. Nada dura, caviló, ni el mar; oh, no. En Mamitas, Playa del Carmen, las mujeres desesperadas se despojan del sostén busto; oh, sí. En desnudez, las mujeres se tienden en la arena para que el Sol las consuma. Algo terrible que no comprenderían ni los propios mayas antiguos. Los hombres caminan cerca de esos cuerpos en disimulo, como ciegos por el Sol, pero la verdad es que observan como si estuvieran en un observatorio maya. Como se habrán dado cuenta, el fin del mundo se ha instalado en Playa Mamitas.

La máxima de Antonio Machado espetó dentro del ático: “Sin el tiempo, esa invención de Satanás, el mundo perdería la angustia de la espera y el consuelo de la esperanza”.

Gil s’en va

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2012-10-31

Perros en Chapultepec

Gil Gamés
 
Lo que nos faltaba: perros salvajes. Unos canes furiosos agazapados en los matorrales les tienden emboscadas a los paseantes y muerden también a los corredores de El Sope de la Segunda Sección de Chapultepec. Algunos deportistas corren armados de palos con lo cual vuelven la carrera un deporte extremo. Los empleados del bosque explican que se trata de cinco zonas en las cuales habitan alrededor de 150 perros malos.

Gil lo leyó en su periódico Reforma: los guardabosques aseguran que han ocurrido ataques contra los visitantes; hace apenas dos meses, quince perros atacaron a un hombre de 76 años de edad y lo mordieron en los brazos y la cara. Los perros se han adueñado de las instalaciones sin que autoridad alguna pueda hacer nada al respecto. Ups. En la mesa de negociaciones, los perros no dan su brazo, o pata, a torcer.

Nos quedamos en los matorrales hasta que resuelvan nuestras demandas: croquetas Pedigree, casas de perro rico, collares, chimeneas para calentar nuestro pelaje y trato humano, esto será un triunfo para el pueblo de perros, dijo el can líder. Gil caminó sobre la duela de cedro blanco e hizo la simple pregunta: si hay una jauría agresiva y casos comprobados de ataques a los visitantes al parque, ¿por qué el consejo directivo de Chapultepec no ha pedido a la autoridad que una cuadrilla de fieros caza-perros lleve presos a los violentos? Sólo Dios sabe.

Eso no es nada, miembros de diversas sociedades protectoras de animales se encargan de alimentar a los perritos. Los guardabosques (qué nombre estrafalario para los cuidadores de un parque) han encontrado kilos de retazo de pollo entre los matorrales. Los cuidadores aprovechan el viaje de los perros malos para denunciar árboles caídos, desprendimientos de rocas y cuevas que sirven de refugio a indigentes de la zona.

Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: qué bonito nuestro bosque, en la Segunda Sección de Chapultepec se pueden encontrar atracciones inolvidables como perros agresivos que atacan en jauría, matorrales que nadie ha recortado en meses, deslaves, rocas que ruedan cuesta abajo y personas sin hogar que entran y salen de cuevas. De momento, Gilga no tiene planeado ni pasear, ni correr, ni nada de nada en esas zonas de nuestro hermoso bosque, y conste que los reporteros de Reforma no han investigado el tema de las ratas.

Un paramédico ha contado a su periódico Reforma que hace dos meses atendió a dos jóvenes mordidas por perros en el Circuito del Bosque. Una de ellas frente a la Escuela de Florería, cuando salió de tomar clases, y la otra cuando bajaba del camión. En Paso Conejo, según los cuidadores, se han visto muchos perros furiosos. Sabe Dios dónde quede eso de Paso Conejo, pero se oye tremendo, como un lugar lejano de la ciudad y habitado por fieras. Gilga no saldrá del amplísimo estudio para evitar contrariedades.

Gamés hizo de nuevo la simple pregunta: ¿quiénes son los responsables del mantenimiento del lugar? ¿La Secretaría del Medio Ambiente del DF, o la Delegación Miguel Hidalgo, o los fantasmas que habitan en ambas oficinas? Jaurías sedientas de sangre, mecachis. Los perros no piensan abandonar la Segunda Sección de Chapultepec. Atacamos a los enemigos del pueblo perruno y a las autoridades represivas. Ni un paso atrás en nuestras demandas, dijo el líder canino llamado Solovino por sus huestes. Que quede claro, dijo Solovino, si quieren privatizar el bosque, nos opondremos; si quieren entregar a las manos privadas estos matorrales, no lo permitiremos. Con estos perros no hay tu tía, pensó Gamés.

La máxima de Aldous Huxley espetó dentro del ático: “Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres”.

Gil s’en va

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2012-10-27

Plagio, luego existo (René Avilés Fabila)


Nota de Antonio Frias: Fabila me parece un tipo insufrible, pero eso no le resta importancia a este artículo. Para quienes quemamos a Bryce pero ignoramos casos de premios con un poco más de importancia, por ejemplo el premio Nobel...

El plagio pareciera común entre escritores; a veces resulta evidente, otras le llaman influencia. La lista de acusaciones de plagio en México es larga. Carlos Fuentes ha sido repetidamente señalado como tal. Cuando arrancaba, varios críticos literarios lo culparon de plagio. Jesús Arellano, un escritor de filoso humorismo, dio pistas tanto para La región más transparente como para Aura. En la primera, la presencia de Manhattan Transfer de John Dos Passos era obvia, en la segunda, la de Henry James con Los papeles de Aspern. Arellano dio precisiones en un artículo. Adelante, Enrique Krause retomaría el tema.

A Octavio Paz lo señalaron como plagiario y no críticos, sino el propio agraviado, Rubén Salazar Mallén, por la copia de trabajos propios sobre filosofía del mexicano y Sor Juana Inés de la Cruz. Paz, desdeñoso, dijo: Los lobos se alimentan de corderos. La acusación fue respaldada por Emmanuel Carballo y Edmundo O’Gorman, de tal suerte que no se trata de un hecho mínimo. Nada ocurrió, salvo que le concedieron el Premio Nobel de Literatura. Parte de la polémica puede ser leída en un libro de José Luis Ontiveros publicado por la UAM-X. La peor imputación que le hicieron a Paz fue sobre plagio a Samuel Ramos, el primero en tratar de explicar al mexicano en El perfil del hombre y la cultura en México, que ya pocos ven como el gran antecedente de El laberinto de la soledad.

Plagiario, asimismo, fue el erudito e inteligente Alfonso Reyes, como no hace mucho recordó con elegancia Vicente Leñero: “Un plagio inocente de Alfonso Reyes”, nota en la que recupera una historia olvidada. Reyes publica un artículo en Revista de revistas casi idéntico al publicado en The Saturday Review por un autor poco conocido: George Kent. “Los buscadores de pifias -explica Leñero- que habían leído ambos textos, los marginados del pontificado cultural ejercido por Alfonso Reyes durante tantos años, postulado en aquel entonces al premio Nobel, lo acusaron a voz en cuello de: ‘¡plagio, plagio!’. Era un plagio, en realidad, imposible negarlo”. Entre quienes lo señalaron, estaban Jorge Murguía, Jesús Arellano y Ramón Rubín.

Tampoco se escapa García Márquez. Más de un crítico vio en Memorias de mis putas tristes una copia servil de Casa de las doncellas dormidas, de Yasunari Kawabata. Y los españoles se sorprendieron cuando Camilo José Cela, premio Nobel, fue señalado como ladrón de los argumentos de Carmen Formoso, al hacer suyas diversas historias de su novela Carmen, Carmela, Carmiña… De mi generación, a Gustavo Sainz le reprocharon su gusto por pequeños escamoteos literarios para sumarlos a su literatura.

Yo veo el plagio como un difícil arte donde todo consiste en que los lectores no se percaten de la sustracción intelectual. Claro, hay casos ruidosos como el que llevó a cabo Alfredo Bryce Echenique, cuyo resultado fue el desprestigio y una multa de muchos dólares. Se excusó diciendo que no se había percatado, ocupado como estaba escribiendo tanta obra maestra de la literatura universal, la culpable de los envíos ajenos fue su secretaria. En México, Teófilo Huerta ha responsabilizado a José Saramago de plagio y ha dado tantas pruebas que el Nobel portugués respondió negándolo. En este penoso caso estuvo involucrado Sealtiel Alatriste. Por segunda vez aparece como intermediario entre plagiado y plagiario, en ambos casos -idénticos al de Carmen Formoso- estaba en Alfaguara. El primero en señalarlo fue Víctor Celorio. Su obra fue enviada a un concurso de tal editorial y parte de ella terminó, dice la víctima, en Diana o la cazadora solitaria de Fuentes. Algo menor le sucedió a Martha Robles: se quejó de que un título suyo había sido utilizado por Fuentes, quien al final optó por modificarlo. El corolario de Alatriste es patético: acaba de recibir el Premio Villaurrutia en medio de una tenaz lluvia de pruebas de su piratería literaria. ¿La culpa es de Sealtiel o del jurado que lo otorgó? La China Mendoza hizo pública su indignación por el robo de un título suyo hecho por una autora de Conaculta.

Para evitarnos tales vergüenzas, lo correcto es decir que se trata de afinidades o coincidencias, en todo caso, de influencias. Desde luego, es inconveniente aceptar que se han copiado ideas completas o párrafos enteros. No es fácil crear novelas y cuentos novedosos. Llevamos muchos siglos haciendo literatura y en todo ese tiempo las pasiones y los sentimientos humanos no han sufrido mayores alteraciones, así que como dice el refrán, nada nuevo hay bajo el sol. El amor es tan común que es imposible no repetir frases y pensamientos. ¿Cómo decir te amo o estoy celoso, sin duplicar lo que le dijo Romeo a Julieta o el tonto de Otelo a Desdémona? El chiste radica en darle a las palabras sentidos diferentes, los hechos son los mismos desde que Eva engañó al ingenuo Adán con una serpiente lujuriosa.

La ausencia de creatividad atrae la necesidad del plagio. No es fácil evitar que unos párrafos hermosos o ideas renovadoras pasen a nuestra literatura, piensan los plagiarios: pillos que incluso suponen haber mejorado a los autores originales. Por último, para qué escribir una obra tan grande como Don Quijote (quien también tuvo problemas al respecto), si es fácil copiarla.
Ah, este artículo es un plagio a mí mismo, ya estaba publicado, sólo lo actualicé.

2012-10-10

¿Por qué la necedad de sostener el premio a Bryce?

Otto Granados
 
En el escándalo suscitado por la concesión del premio FIL de Literatura 2012 a Alfredo Bryce Echenique parece haberse dicho ya todo. O casi.

Según las pruebas públicamente documentadas, Bryce en efecto ha plagiado docenas de textos escritos por otros y los ha hecho aparecer bajo su firma. Los miembros del jurado que lo premió alegan que no son un tribunal criminal sino sólo un sanedrín literario, y en tal carácter no tienen porqué ir de fiscales o magistrados para dictar justicia en torno a la catadura moral de un pícaro, sino sólo sobre las novelas y cuentos que ha escrito o que, digamos ahora con más propiedad, dice haber escrito y publicado con su nombre. Las autoridades de la Universidad de Guadalajara, propietarias de la FIL y del premio en cuestión, se montan en su macho y reiteran que el galardón se entregará en noviembre. Y las autoridades de Conaculta, que han asignado una parte de los dineros del contribuyente para honrar a un plagiario, han guardado un discreto silencio. Mejor, imposible.

Pero lo que se ha mantenido guardado en la discusión son las razones por las cuales, a pesar de todo esto, de todas formas piensan entregarle el premio al señor Bryce, y da la impresión de que, al final del día, no es sino una muestra más de esa especie de corrupción que subyace en todo este juego de los premios literarios entre escritores, editores, periodistas culturales y organizadores de los certámenes que los promueven. Veamos.

De tiempo atrás ha proliferado cualquier cantidad de galardones so pretexto de diversas ocurrencias, efemérides o próceres de la maltratada república de las letras. En torno a su asignación se ha tejido una red de intercambio de favores, seducciones recíprocas, arreglos sospechosos o intereses pecuniarios que funcionan muy bien para adquirir notoriedad y algo de plata.

Los jurados de hoy serán los premiados de mañana y a la inversa; los editores inventan hoy a los premiados para vender mañana en el mercado a los autores consagrados por los premios que ellos mismos patrocinan; los periodistas culturales, en contubernio con editores, cuelan por aquí y por allá alguna reseñita amable de los libros que han sido previamente distinguidos por ambos; los organizadores de los premios hoy, serán mañana elogiados en artículos, dedicatorias de libros, algún ensayo y, con suerte, hasta un obituario amable por aquellos a quienes consiguieron los premios, y así sucesivamente. Unos llaman a ese mecanismo mafia; otros, cártel.
Sin generalizar, desde luego, pero así funciona.

No importa que los premiados no se lean a conciencia; que no merezcan buena recepción por la crítica seria y exigente; que se vendan pero no demasiado o que plagien. Nada de eso es relevante. Lo que importa es te premio, luego existes, lo que importa es el acceso a los placeres y privilegios de las cortes. Justo lo que piensan, supongo, los defensores del premio a Bryce.

og1956@gmail.com

2012-09-05

Bryce Echenique, premiado

Gil Gamés
 
Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil se enteró de que el Premio FIL de Literatura 2012 le fue otorgado al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique. Don Alfredo ha sido acusado del plagio de al menos 26 artículos. Los plagios comprobados sin lugar a dudas fueron expuestos en la plaza pública. Correcto, señores del jurado, otorguen el premio al señor Echenique, pero serán recordados por destrozar un premio importante. Oiga, Raúl, ¿ya vio lo que ocurrió con su premio?

Los honorables miembros del jurado Premio FIL no se han detenido a pensar ni un momento que en México ocurrió un gran escándalo cultural, una pedrea, por los plagios de Sealtiel Alatriste. Sólo un grupo de ciegos y sordos premiaría a un plagiario como Bryce. Gamés no quisiera ponerse pesado, pero han premiado a un señor que se roba todo, palabra por palabra, artículo por artículo. Consecuencia de sus actos: un premio de 150 mil dólares, ¿no estamos locos? Caracho.

Gilga decidió que estaba ante un gran escándalo, el Premio FIL lo han recibido escritores de fuste y fusta como Pitol, García Ponce, Gelman, Lobo Antunes, Fonseca, Vallejo. Gamés repasó los nombres de los miembros del jurado y se encontró con el vacío. Por cierto, los jurados de los premios no suelen dar cuentas de sus designaciones, nunca explican por qué sí y por qué no. Se reúnen, hablan, toman café con galletas y se van a dormir muy tranquilos. Error: el jurado debería hacerse responsable de sus gustos.

Jorge Volpi, Julio Ortega, Leila Guerrero, Margarita Valencia, Mark Millington y Mayra Santos Febres, ¿no les importa darle el Premio FIL a un señor que se ha robado 26 artículos? Inviten a Alatriste al jurado y todos contentos. Mecachis. No se lo tomen a mal a Gil, pero son ustedes unos papanatas interesados, grillos que no premian la calidad sino, como suele ocurrir con los premios, el lobby, las cenas, las influencias, el toma y daca, el quítate que ahí te voy.

Salvo Volpi y Ortega, los miembros del jurado no tienen, al menos en México, un peso específico, una trayectoria, una obra, unos libros. No son nadie. Oiga Raúl Padilla, ¿ya vio lo que hicieron con el Premio? Volpi conoce el medio, sabe de las obras de múltiples escritores latinoamericanos, a eso se ha dedicado durante años, a ampliar la red de sus relaciones públicas, entonces que nos cuente, ¿por qué ha elegido a Bryce y no a Ricardo Piglia, por ejemplo, o a Jorge Edwards, escritor chileno de primera banda?

Alfredo Bryce Echenique es un escritor de al menos dos obras importantes: Un mundo para Julius y La vida exagerada de Martín Romaña, sus memorias son desde luego notables y un puñado de sus cuentos tiene denominación de origen. Eso fue antes de que decidiera cobrar artículos robados.

Gil se lleva los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y cavila: si el medio cultural impidió que Alatriste recibiera el Villaurrutia, en esta ocasión debería considerar inadmisible que Bryce fuera premiado en la FIL de Guadalajara. No es por cierto un premio privado, se trata de dineros públicos: 150 mil dólares, ni más ni menos.

Si la comunidad cultural, cualquier cosa que esto quiera decir, acepta que el día de la inauguración de la FIL se premie a un escritor probadamente plagiario, habrá aceptado entonces que unos sí y otros no, que hay plagiarios buenos y plagiarios malos. ¿Vamos a premiar a un plagiario bueno reconocido por un grupo de escritores ignorantes enredados en la telaraña de sus relaciones públicas? Dirán: Bryce no es un funcionario público, roba a solas en su casa, por eso aquí lo premiamos.

Una máxima anónima espetó dentro del ático: “Cuando un pueblo ya no lee a sus escritores, se dedica a festejarlos”.

Gil s’en va

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2012-08-06

Terror en el DF

Nota de GH: Con motivo de la sentencia al administrador del antro New's Divine les comparto una columna de Luis González de Alba.



La policía del DF asesina a nueve adolescentes, asfixiados cuando intentaba una redada, ilegal como todas, pero mal organizada en la disco New’s Divine... y despojan al propietario por rentar su local. Las muertes no ocurrieron, siquiera, por faltas de la disco, como salidas de emergencia cerradas o incendio imprudencial. No: nueve jóvenes y tres policías fueron asfixiados en las escaleras porque los policías de arriba no los dejaban salir debido a que los camiones que debían acarrearlos a los separos, para extorsionar luego a los padres con 1,500 pesos, no habían vuelto luego de llevar la última carga de adolescentes.

El propietario de un hotel donde clientes de putas solicitaban cuarto ha perdido también su propiedad.

Ni el más viejo PRI de los tiempos de aquel Uruchurtu que acabó con la vida nocturna del DF obligando al cierre tempranero, ni el PAN de Guanajuato, ni el góber piadoso de Jalisco, ni el precioso de Puebla ni el de Oaxaca: ninguno ha hecho lo que la "izquierda" monjil del PRD: meter la cabeza de los defeños bajo una guillotina inapelable.

Formados en el PRI de Salinas de Gortari, en ese PRI que se saltó a los viejos dinosaurios estilo Bartlett (hoy aliado de López Obrador), y abandonó el proteccionismo que fomentaba la mala calidad y los altos precios de todo producto mexicano, era de esperarse que los perredo-salinistas fuera tolerantes. Pero el PRD se volvió refugio del peor desprecio por el súbdito. Recordemos al Mesías, desacatando un amparo ciudadano y otro y otro con la frase: "Los jueces me hacen lo que el viento a Juárez".

Como se probó que había al menos duda razonable acerca de abiertos desacatos del entonces jefe de Gobierno a amparos firmados por jueces, se le pretendió entregar a un juez, que sería quien decidiera si había culpa o no. Pero toda la intelectualidad, incluidos muy queridos y cercanos amigos míos, exigió trato especial para el presunto delincuente, en vez de igualdad ante la ley, porque, como era pre-pre-candidato presidencial, era necesario dejarlo competir. ¿A cualquier costo? ¿Aun si los delitos contra ciudadanos se comprobaban?

Por supuesto y sin ninguna duda el PAN intentaba detenerlo en su campaña de seis años hacia la Presidencia, pero él había dado motivos más que amplios, públicos, y había añadido la burla y la prepotencia. Entonces lo defendieron muchos pensantes y otros callaron (y que la Patria os lo demande), y un Fox blandengue reculó.

Además de los varios desacatos a órdenes de jueces, desvió recursos hacia obras visibles. Hoy el DF está sin agua porque recargar los mantos freáticos no da fotos ni se ve; otro tanto hizo López Obrador con la contraparte: los colectores de aguas negras, también sin mantenimiento porque no iría el cardenal con sus mariconas enaguas rojo frenesí a cortar los listones inaugurales. Nos equivocamos quienes dijimos que gobernaba con el apotegma de Luis XIV construyendo palacios: "Después de mí, el Diluvio..." No fue diluvio. Es que nuestro Rey Sol tropical lo que dijo fue: Après moi le dé sert, que, con una ligera variación en la pronunciación de la s (que no se le dan) puede significar: después de mí el desierto, o después de mí el postre.

La izquierda, asombrosamente, veía de izquierda a un hijo del más puro echeverriato. Tan puro, que aún pone a 1982 como el año en que México perdió el rumbo: al terminar el sexenio de López Portillo, con el país hundido en deuda y soñando en "administrar la abundancia". No levantaron voz ni, vaya, cejas. Se miraban las puntas de los zapatos, tralalá-tralalá...

Ahora tampoco se oyen voces en defensa de la propiedad privada porque se trata de un localucho donde funcionaba un antro de a 15 pesos la entrada y un hotel que rentaba cuartos por un rato. ¿Y ninguno de ustedes ha cogido en un hotel, pendejos?

Parafraseo a Brecht:

De madrugada vinieron por los judíos y no hice nada porque no soy judío.

Vinieron por los dueños de predios valiosos y no hice nada porque no tengo ningún predio valioso.

Vinieron por los contratistas extorsionados desde el poder y no hice nada porque no soy contratista.

Vinieron por los que bailan y beben en tardeadas y no hice nada porque no voy a antros de mala muerte.

Vinieron por los dueños de hoteles de paso y no hice nada porque mis putas dan servicio a domicilio y llegan en buen auto.

Vinieron por los putos y no hice nada porque no soy puto.

Anoche vinieron por mí y nadie dijo nada.


2012-07-16

¡Vemes mecheches!

Por Guillermo Sheridan



El Coneje Pérez decede seler en corto. Entrega de mane el belón a Recardo Osorie. Osorie avanza hacie le dereche per le bende. Le mende la bole a Refe Márquez. El Duque de Bercelene anelize el penereme. Suelta hacie Salcede. Salcede a Osorie. Los contrarios presionen en tres cuertes de kenche. No ceden un pelme de terrene. Eserie vuelve e hebiliter a Refe. Vemes Refe. Ne tiene a quién. El equipe mexequene trete de desmarcarse per le izquierde. Vectoriene Huerte lanza une petede cremenal a Refe. El árbetre norteamerekene no marke le felte. Refe se duele del musle. Vectoriene Huerte se le pese a Alvaro Obregén que suelte en cañonaze de cincuenta mil peses. Pero lo logra tapar Salcede. Eres grende Salcede. Salcede avanza hacie el centre, donde le llegue Fedel Velázquez que le arroja enceme a las fuerces vevas. El refere no merke le felte. Pero Refe recuperedo y cojeando legre birlarle el balón y lo manda a Efraén Juérez, que prolonga a Torrede. Torrede busca a quién. VEMES MECHECHES. En medie canche Torrede enfrente e Ebelerdo Rodríguez que le depoja el belón y lo duerme un rato mientras se le suma Menuel Évele Cameche que viene con todo apeyedo por Maximine. Maximine avienta belletes de mel pesos esperando distraer. Medine reseste y dreble por el centre. Meguel Alemén le queta el belón con un faul que ne se merke. Se le pasa a Fedel Velázquez que evence lentemente. Tereteteto que rebete en el Coneje. Esorie recupere y habilita a Guardede. Guerdede trete de peser el belón a Cuauhtémec, pero Diez Ordéz se mete el belón al hocico y se lo escupe a Echeverríe. Refe se barre con precisién y es fauleado nuevemente. Echeverríe a Díez Ordéz. Diez Ordéz a Echeverríe. Echeverríe a Marténez Doménguez. Marténez Doménguez entre con les tacos per delente. Lépez Pertello habilita a Durazo con le mano. MANO. MANO. El érbetro está ciego. Lépez Portello da una petada bretal a les pertes nebles de Guerdedo. Guerdedo pide faul que el árbetre ne concede. Se recupera y le queta el belón con elegancie. ERES GRENDE GUERDEDO. Guerdede a Salcede. Salcede a Refe. Refe a Medena. Medena a Gío. Carlos Selenes se le barre y le destrece le pentorrella. Gio quede teredo. El balén hace un extraño y le quede a Refe que se la feltra a Chechareto. No está en fuere de leger. Chechareto entre al área. Burla al Poder Legesletevo con fantásteque gambete. Dribla a los partedes poléteques. Engaña a les Ricachones. Ahora le hace el túnel al Narco... Va solo, VA SOLO. ES TUYA CHECHARETO. Sólo queda el portere. La Maestra achica. Chechareto la enfrenta. La Maestra se le lanza a les rodilles. CHECHARETO AGUANTA. SOLO. SOLO. SOLO. METELA CHECHARETO METELA. EL BELÓN ESTÁ EN EL FENDEEEEE. CHECHARO CHECHARO CHECHARO CHECHARO GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO...




Anulado.



2012-07-05

El viejo PRI


Repantigado en el mullido sillón de su amplísimo estudio, Gil pensaba en la “partícula de Dios” y el viejo PRI. Primero la ciencia: la partícula Higgs sabe Dios qué sea, pero es muy importante. Medio siglo después de conjeturas sobre su existencia se ha descubierto esa partícula mediante la cual se conoce un poco mejor el Universo. Para eso fue necesario, leyó Gil en su periódico El País, construir el más potente acelerador de partículas. Dicho en lenguaje sencillo para quienes no tienen el conocimiento científico de Gamés, oh, sí: el Higgs ayuda a explicar por qué existe la masa de las partículas elementales. Si el electrón no tuviera masa, por ejemplo, no se formarían los átomos, y sin átomos no habría estrellas, ni planetas ni personas. Nada de nada existiría, ni siquiera el viejo PRI.

Un amigo que no malquiere a Gamés ha llamado su atención sobre el viejo PRI. Como si fuera un acelerador de partículas, Gilga llegó a la conclusión de que ciertamente hay varios viejos pris, pero uno sobre todo: el del PRD y los más conspicuos miembros del liópezobradorismo. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: aquí hay sencilleces que parecen complejidades.

Veamos: en 25 años, ¿a cuántos candidatos ha presentado la izquierda para las elecciones presidenciales? A dos. A quiénes: A Cuauhtémoc Cárdenas y a Liópez. ¿De dónde vienen?: del viejo PRI. ¿Estamos? No sería improbable que alguien escribiera dentro de seis años que en 31, tres décadas, la izquierda ha propuesto a sólo dos candidatos a la presidencia.

Gil volteó por aquí y por allá y vio mucho viejo PRI: Ricardo Monreal, coordinador de la campaña de Liópez y sus impugnaciones, ¿de dónde viene?, de allá, del PRI. Porfirio Muñoz Ledo: Gamés se pone de pie y se quita el sombrero. Don Porfirio ha sido de todo y sin medida, parte del cámbrico priista, del ancien régimen, de lagauche divine, de todos los tiempos priistas. Ahí estaba el tribuno Muñoz, en la primera fila de butacas, cuando Liópez dijo que impugnaría la elección.

Manuel Camacho, priista de antaño y hogaño, cercano colaborador de Carlos Salinas, regente de la Ciudad de México, Secretario de Relaciones Exteriores: agua priista que ya corrió. ¿O no? Ahora mal: Marcelo Ebrard, secretario general del Departamento de Distrito Federal a principios de los noventa. A esto se le llama priismo de fuste y fusta. Cierto: Ebrard renunció a su candidatura a la Jefatura de Gobierno por el Partido del Centro Democrático en favor de Liópez. La de cosas que recuerda Gilga al abrir la puerta de Wikipedia.

Manuel Bartlett Díaz: Gil se pone de pie, se quita el sombrero y se da una machincuepa doble. ¿Será necesario recordar las andanzas de Bartlett y el sistema caído y su rubicundo priismo? La defensa que hizo Liópez de Bartlett para postularlo como senador ahí queda para la historia del humor mexicano.

No se vayan por piedad, esperen un poco, un poquito más. Arturo Núñez, flamante gobernador del estado de Tabasco, apoyado por Liópez en su patria chica, ¿de dónde viene? Pues del PRI, de dónde más. Una de las primeras declaraciones de Núñez después de ganar la elección: “Desmantelar el priato, esencial para Tabasco. Mi lealtad estará siempre con AMLO, gran líder de México”. Suena raro lo de priato, pero no paremos en naderías.

Gil caminó sobre la duela de cedro blanco con las manos entrelazadas en la espalda: ¿éstos son algunos de los personajes de la izquierda mexicana? Caracho. Nadie pide que el mundo sea esclavo de su identidad, pero la verdad (ad-ad) esto parece, más bien, un retrato de una parte del viejo PRI. Por estas escuetas razones, no cuenten con Gil para el cambio verdadero. ¿Cómo la ven?, sin albur.

La frase de Jean Paul Sartre espetó dentro del ático: “Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo”.

Gil s’en va

gil.games@razon.com.mx
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