2012-02-27

Schadenfreude (Parte 1)


-“Ahí te encargo México”

Las rosas amarillas estaban al lado de la cama. Su significado, solo ella  y esa talentosa pluma lo sabían. Esa fue su despedida. Germán estaba ya cansado, pero no quiso irse sin su última petición.-

Miro a Josefina moverse libre, llenando el auditorio, se sabe en casa. Ha sido su casa desde hace muchos años. Fue la primera de las 13 mujeres que hace varios años hicieron suyo el código Rotario. “Dar de sí, antes de pensar en sí”.
 Está en casa, y sin embargo, le han pedido que no haga proselitismo, que no hable de su propuesta. Este no es un foro  político.


“No crean que no me muero por decirles, no crean que no me muero por contarles… pero estoy en casa y conozco las reglas…”
Josefina se veía soberbia, grande, segura. Dejó el atril atrás. Paso firme, enfatizando  el tono de sus palabras. Veo escuela y control absoluto de la audiencia. Josefina sabe lo que hace. Habla fluidamente de sus sueños, de su vida como la iniciadora del mundo femenino en el universo Rotario. Confieso que no lo sabía. Este mundo paralelo me abraza en su totalidad. No puedo evitar sonreír.  Es una mujer extremadamente inteligente, enfoca su ponencia al lema  que será bandera rotaria a nivel mundial, el próximo año: “La Paz a través del servicio”.
No rompe las reglas, pero transmite su mensaje de manera inequívoca, no lee ningún papel, no nos habla de su proyecto  o su plan de gobierno, pero se las ingenia para ubicarnos en su lucha, en identificarnos con ella. La rueda rotaria, a final de cuentas, la rige, y eso pesa. Todos allí conocemos su significado, no cualquiera llega allí. Se trata de un código de ética que no cuadra con el universo político que conocemos en México.
 Josefina nos habla de un Dehesa en su lecho de muerte, de las rosas amarillas, de los limones de Colima. La observo y recuerdo al Dr. Cruz orgulloso describiéndola como su brillante alumna.
 Entonces, apolítico como siempre fui, no tenía idea de quién diantres era Josefina, hoy tengo la certeza que la quiero de Presidente. Vista así, de cerca, sin medios, directamente, asombra, domina, modula. Proyecta una  simpatía curiosa, que no había percibido anteriormente.  Nos  habla de la paz, la paz que en un México violento, escasea y que hoy es necesario revivir en calma, en amor, en inteligencia.
Josefina nos platica un poco de su infancia, nos hace reír con la respuesta que da cuando le preguntan los aromas que evocan su infancia, subida a ese galón de pintura para alcanzar el mostrador de la tienda de su padre. Aprendiendo, desde pequeña el mérito y el valor del esfuerzo y el trabajo.
"“No es feliz quien más tiene, sino el que más da”. La fuerza de quien deja de ser  un habitante y se convierte en un ciudadano, en un constructor de la paz. Es momento de amar a México de la mejor manera, y al hablar de  la paz, del México violentado, el México de dolor y de rezago, me preguntaron si tendría el valor de hacer lo necesario desde mi trinchera, a lo que contesto:
¡Ay de aquel que se atreva a tocar a nuestros hijos!
A México ya no hay que pedirle nada, yo creo que a México hoy, hay que darle todo, es tiempo de coincidir.
Como me dijo Germán, les digo yo hoy, ahí les encargo México."
Sonrío. Josefina agradece y se despide. Se va discretamente, tras bambalinas, sin acarreados o falsos vitores, sin banderitas, pero un rabioso y convencido aplauso de los más prominentes empresarios a nivel nacional.
Piensa de nuevo en la “Prueba Cuadruple”. Rebotan las palabras de Josefina en la cabeza, ¿qué sucedería si todos los mexicanos, nos guiaramos por esos simples conceptos? Sin duda, cambiaríamos el mundo.


¡Definitivamente, quiero a una rotaria como Presidente!
(Esta crónica queda en continuará, debo platicarles que al día siguiente fue el turno de AMLO en este mismo foro…)

Hasta el próximo encuentro, en el proceso del cambio, como siempre, en el quizás…  
                                                                                                                           
el extranjero.

2012-02-24

Una aclaración

Cuando abrí este blog pensaba solamente en mi gusto por escribir y la posibilidad de compartirlo por internet. Nunca tuve (ni tengo ahora) una meta sobre un numero de seguidores o la aprobación de todos los que aquí entran. De hecho lo que esperaba es la discusión, el "estas mal en esto", el "puedes mejorar tal cosa".

 Nunca había tenido que pensar en como manejar la libertad de expresión de quienes aquí participan porque no se había presentado la ocasión para hacerlo.

Hace unos momentos borre los comentarios de un usuario cuyo único fin era molestar a uno de los colaboradores de este blog. Me tome la molestia de revisar lo que hacia en otro foro y me parece que dicho usuario fue creado solamente para dicho fin. Por eso elimine sus comentarios.

No soy experto en esos términos, pero supongo que era lo que se conoce como un "troll". Un mensaje para cualquier otro "troll" que quiera intentarlo:

 Este es mi blog, y lo dirijo al estilo del antiguo testamento. Los trolles que se animen a entrar deberían bajar la mirada para evitar que los convierta en estatuas de sal. No son bienvenidos.

Dicho esto, han existido un par de ocasiones en que me parece que los comentarios están fuera de lugar o pueden provocar un pleito mayor; pero son de usuarios que tienen actividad en la red que va más allá del pleito en cuestión. En ese caso, sin importar el tono de la discusión, no me verán meterme ni eliminar nada. La libertad de expresión es un derecho y, en mi caso como administrador del blog, es una obligación asegurar que quienes usen el blog sepan que tienen la libertad de expresarse, disentir y en su caso pelear tanto con otros usuarios como con quienes escribimos en este espacio. Pero este derecho es de los usuarios, no de las cuentas creadas para molestar a otra persona. Y eso también es mi obligación.

Gustavo.


2012-02-22

EL ENCANTADOR DE SERPIENTES


Somos animales de costumbres, de riquezas, de recuerdos. De sueños tergiversados.  A veces como animales, nos simbiotizamos, queremos ser, creemos, somos, existimos en niveles paralelos, donde el “no”, es “nunca”, donde el “si” es “siempre” y el “quizás” aturde.

Existe el mal, claro. Pero no siempre se comprende. Hace poco me picó una víbora. Llevaba tiempo toreándola.  Me han reprochado el poco respeto por el veneno. Seguramente, tienen razón.

No hizo nada, pero pudo haber daño irremediable…

De niño me dijeron:  “Al mar y a los perros, debes tenerles respeto”. No lo entendía. Nunca me atemorizaron, nunca les temí. No me las doy de valiente, pero mis miedos, son un poco más complicados. No  le temo a las arañas, ni a la muerte, del mal me protejo, pero no me acecha en la esquina, no es parte de mi planeta, jamás lo pienso.Nunca imagino, si mis amados viajan, que algo malo pasará.  Nunca me pasa por la mente un accidente, un asalto, robos, o historias de terror que todo tipo de personas se pemiten visualizar.

Algo está mal en mi disco duro, porque la envidia y el morbo, en mi caso, no funcionan debidamente. En condiciones normales, brillan por su ausencia. Por eso es complejo para mi comprender a aquellos a quienes estos sentimientos los dominan. Me es complejo entender porque ante un terrible accidente rebosante de sangre, los automovilistas pasan lentos y morbosos intentando no perder detalle.
Recuerdo problemas graves en mi vida –el más reciente, virtual- por no apreciar la “magia” del morbo en su máxima expresión, entre los que entonces fueron mis iguales. Los iguales y los dispares, son semejantes hoy. La vida pone un espejo ante los verdaderos monstruos. Cada quien carga con sus propios demonios, y espero, de verdad, y de corazón, que NO reciban su merecido después de lo que pasó.
Dicen que quien vive la envidia, todas las mañanas se bebe un frasco de veneno, con la esperanza de que al otro le haga efecto…  es por eso que soy un tipo con suerte.

¡Hay tantos seres tan superiores a mí, en todos aspectos, que  es mejor admirarlos que envidiarlos: mas me vale disfrutarlos que sufrirlos!

Cómo agradezco que ese  cáliz no toque mis labios. Eso es una increíble bendición, porque el que odia por envidia, el cobarde, muere mil veces,  el valiente solo una vez… el problema es que el valiente vive, hasta que el cobarde quiere...

Y en mi enfrentamiento como encantador de serpientes, la víbora clavó su veneno en mi brazo. Dolió , claro pero desperté. El veneno no hizo mucho, digo, considerando lo común y pequeño del animalejo, pero la intención y el odio, fue lo avasallador.

¿Cómo había creado yo tanto rencor?

Lo único que hice fue mostrar a la víbora, su naturaleza burda, en todo su esplendor. ¿Por qué tanto odio? Claro, aquel elemento que no logro comprender del todo… 

La cosa es que envidiar o no, nunca es una decisión consciente. Somos lo que somos. La víbora no puede negar su naturaleza, lo cierto es que sí hubiera podido ser mi elección dejar de torearla con el espejo, durante tantas eras. Y no lo hice. Me divertía verla rabiar, era cuestión de tiempo que me mordiera.

Cargo pues, con el brazo hinchado, y las molestias de la ponzoña. La piel sana,  y el aprendizaje , en el ojo hábil, es rápido ante el dolor. Como extranjero, seguro, volveré a mi tierra a cambiar el mundo y es un hecho que lo aprendido ayudará…

Saludos a todos, y si no volvemos a encontrarnos,  revisen en las letras aquello que sepa marcar los nuevos esquemas. Está en nosotros, no en ellos, hacer la diferencia.

Eterno en el “quizás” y sin tiempo… EL EXTRANJERO.

PS: A todos aquellos en el camino: enemigos, no tengo. Fueron piedritas en el zapato.

Y a los míos, los importantes: Alabo ideas,  Conforto afectos, y comparto y disfruto sus alegrías.  ¡Gracias! Ustedes saben, que en mi ausencia o en el aquí, siempre los llevo.
Nota de Gustavo: Tuve algunos problemas y dado que soy el único administrador no hubo nadie que subiera la columna. Una disculpa a quienes estaban esperando al extranjero.

2012-02-16

Gritos desde la "izquierda": Prólogo

A Josue y a todas las personas que trabajamos en Cuchillito de Madera

Hace no tantos años, cuando estudiaba en la gloriosa Voca 11, a algunos amigos se les ocurrió hacer un periódico escolar y yo tuve la suerte de ser invitado a participar. Alejado en aquel tiempo de mi actual interés en la política me encargue de la sección de música.

 En honor a la verdad, vendíamos copias engrapadas pero contenían lo más honesto de quienes hacíamos "Cuchillito de madera"; también es justo decir que existe mucha gente que nunca se entero que existía el periódico, pero es lo de menos.

En una ocasión surgió la noticia de que se nos obligaría a llevar el cabello corto y se prohibirían tal cantidad de  prendas que prácticamente iriamos uniformados a la escuela. Nosotros, soldados de guitarra y pelo largo nos opusimos y publicamos un articulo con las razones por las que no podía proceder ese plan. Fue nuestro fin.

El siguiente numero fue confiscado por la dirección (que aparentemente sabia demasiado de como se distribuía, lo cual me pareció siempre sospechoso) y se acuso a quienes en ella escribíamos de sediciosos, de tratar asuntos políticos en un recinto donde no estaba permitido. Creo que fue la sensación de inocencia la que me orillo a tratar temas políticos desde entonces.

¿Por qué les cuento todo esto? Porque quiero denunciar al periódico del PT. A la impunidad con que publica mentiras y notas que incitan a la violencia... y que de paso muestran de cuerpo completo a la "izquierda" mexicana.

Si Cuchillito de Madera era un periódico político que ponía en peligro la estabilidad de la nación el periódico del PT es el Mein Kampf mexicano por entregas.

Y dado que los prefectos de mi vocacional no van a buscar  a las finas personas que distribuyen este periódico usare mi trinchera (este blog) para hacer mis denuncias.

Así que de aquí en adelante me dedicare a los "no conceptos"(ideas que parecen ciertas pero que miradas con atención no lo son) que utiliza la "izquierda" y que grita desde todos los foros que le dan voz.

Gustavo Huidobro.


2012-02-14

¿NUESTRA UTOPIA?


En todos y en nadie, JG:

¿Cómo puedo encontrar razones cuando lo único que deseo es fundirme contigo en el siempre?


Se sacudió la tierra, vibraron las ventanas, en un intenso y corto estremecimiento,  te habías ido.  Y el recuerdo reza:

“Aquí estoy: soy tuyo, pero no puedo serlo

Me perteneces, pero no puedo aprisionarte y no te soporto en libertad.

 Te amo, pero no debo, y aunque intente  alejarme, te cargo adentro. 

Te odio y me odio tanto cuando estoy lejos, me detesto más cuando me acerco, porque sé que moriré al escapar de nuevo!”

¿Existe otra vida o viviremos así,  en el desencuentro?


Libera a la pluma, déjale en libertad que te lleve palabras a las personas que amas, déjalas vibrar, aunque no lleguen, aunque no hallen, aunque me teman, aunque no sean...

Permite que las letras se deslicen en el teclado, formando cuentos, amores, historias, creaciones y personajes. Amando, odiando, llorando y viviendo las intenciones.

Dame la luz y sueña la oscuridad mientras vuelas en la penumbra de los sueños, y la esperanza de las pesadillas. Engáñate y dite a ti mismo que no te amo. Y susurra triunfante que lograste vencerme.

Resurge en furia, decide que me amas después de quebrarme, escucha imposibles,  y refunde existencias. Porque en ti y en mi nos definimos, y aunque no sea, lo será siempre.

Te odio tanto a veces...

 Alyne